domingo, 5 de octubre de 2014

Los árboles siempre han estado



Los árboles parecen haber estado siempre ahí. Nadie ha visto crecer a un árbol. Hay árboles muertos, pero es raro verlos morir. La historia de un árbol se cuenta solo cuando alguien comete alguna atrocidad con él.

Esta tarde eso no va a ocurrir. La gente que pasa cuenta con los árboles como si fueran alguien más. Si pensaran que algún día no estuvieron y algún día no estarán, voltearían a mirarlos con curiosidad.

En tardes como esta la gente no desvía su camino. Está como plantada. No responderían a la pregunta: “¿Quién te puso ahí, con niño en mano, intenciones y tiempo? Hay bastante misterio en estar cruzando una calle y no parecemos saberlo.

Tarde sin origen. Hoy no me intriga que esos dos pinos sean más jóvenes que los demás. Pero hay que tener mucho cuidado en tardes como esta. Miro hacia abajo; la calle rota revela algo de su pasado. Miro al frente y ya no hay tarde; se ha ido, como todas.

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